El amor tiene limites

Walter Riso
“El amor tiene límites. Claro que tiene límites. La invasión del otro a tu territorio o cualquier ocupación afectiva que te impida ser tu mismo o ser libre en consciencia y en acción es un amor malsano. El amor también mata por asfixia, que no se nos olvide”

Soltar el control

Soltar el control

Cuando abandonamos el intento de controlar los acontecimientos, éstos se sanan por sí solos en un orden natural, mientas nosotros descansamos y un poder mucho mayor que el nuestro se hace cargo de todo y lo hace mucho mejor que lo que haríamos nosotros mismos.

La entrega significa, por definición, renunciar al apego a los resultados. Aprendamos a confiar en que el poder que hace que el sol salga cada amanecer y al atardecer de paso a la luna, puede manejar las circunstancias de nuestra vida con la misma eficiencia. En cada encuentro o bien amamos o bien tememos.

Nuestra única tarea en cada situación consiste simplemente en confiar en el poder del amor. Lo que suceda es asunto de la vida. Nosotros hemos renunciado al control. Dejamos que el Creador actúe. Tenemos fe en que sabe cómo hacerlo.

Para muchos es fácil entregar las cosas que en realidad no nos importa tanto y permitir que Dios disponga, pero si es realmente importante, nos parece mejor administrarlo nosotros. La verdad, naturalmente, es que cuanto más importante sea para nosotros, tanto más importante es renunciar.

La libertad solo existe, cuando existe el amor.

“La libertad sólo existe, cuando existe el amor. Quien se entrega totalmente, quien se siente libre, ama al máximo. Y quien ama al máximo, se siente libre. Pero en el amor, cada uno de nostros es responsable por lo que siente y no puede culpar al otro por eso. Nadie pierde a nadie, porque nadie posee a nadie. Y esta es la verdadera experiencia de la libertad. Tener sin poseer.” Paulo Coelho