El masaje como herramienta de sanación; mi experiencia personal.

Lo que he experimentado y vivenciado recibiendo y dando masaje estos 10 últimos años a parte de los ya tan conocidos beneficios.

Hablemos de “tacto consciente” una calidad de contacto humano que lleva a los más profundos recovecos del ser, esta manera tan sublime de ser tocado que logra abramos de a poco y a nuestro ritmo todas nuestras corazas. Esas que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida. Que a día de hoy lo que provocan es que no podamos vivir una vida plena. Ya que esas capas nos sirvieron en su momento muchas veces para protegernos de un dolor muy intenso, pero en este momento nos privan de sentir el placer que es vivir en toda su intensidad.

Recibir este trabajo nos recuerda quien verdaderamente somos, nos devuelve el equilibrio, la confianza, nos trae AQUÍ Y AHORA y nos reconecta con nuestro cuerpo y nuestro ser.

Y que sucede cuando un@ realmente habita su cuerpo, pues sucede la alquimia.

En nuestro cuerpo encontramos toda la Paz, silencio y quietud que requerimos para conducirnos por la vida de forma inteligente. Y no hablo de la inteligencia mental, evidentemente hablo de la emocional. Que para mí es la verdadera inteligencia, la que surge del cuerpo. Esa es para mí la verdadera sabiduría.

El Tacto consciente nos nutre, nos acompaña, nos sostiene, nos aporta claridad, alivia y cura nuestros dolores corporales y emocionales. En definitiva nos aporta mayor cálidad de vida.

Cuando estamos nutridos nos relacionamos con los demás desde la plenitud y no desde la carencia, de una manera saludable.

Existen varias técnicas que trabajan con el Tacto Consciente, las que yo utilizo son el Masaje Esalen californiano y Arun Tacto Consciente.

No olvidaré jamás la primera vez que yo experimenté esta manera respetuosa de ser tocada; ” Me sentí regresar al útero materno”. En ese momento decidí ni tocar ni ser tocada en otro modo.
Zulema Molino Camacho.

El masaje y la oxotocina; hormona del amor.

Masajes aumentan la oxitocina evitando la depresión y ansiedad

Investigaciones sobre los masajes, han demostrado que éstos aumentan la producción de oxitocina, que es una hormona secretada naturalmente en el cuerpo que apoya los niveles óptimos de salud física. Esta hormona es producida por el amor, la bondad, la empatía, y la unión. Investigaciones han demostrado que si no hay relaciones amorosas, aunque todas las otras necesidades básicas están siendo satisfechas, los seres sin contacto no pueden prosperar.

Masajes aumentan la oxitocina evitando la depresión y ansiedad
En este artículo, hablaremos de la ciencia detrás de un masaje diario con aceites y la ciencia detrás del amor y el afecto de un masaje de este tipo. Al hacer esto todos los días a ti mismo – o a otro – como se ha dicho en el Ayurveda, es “mejor para ti que para que el que estás dando el masaje.”
Qué es la oxitocina
La oxitocina es la hormona de la unión secretada por la madre, el bebé e incluso el papá, durante el parto, y se conecta a la familia para toda la vida. La oxitocina se produce cuando se das amor, unión, tacto y cuando se cuida a los demás. El problema es que hay que hacerlo sin condiciones, sin necesidad o expectativa. Es una hormona natural, de rejuvenecimiento, de unión- lo que significa que cuanto más oxitocina se produce, más de esto consigues.
La oxitocina se libera en respuesta al tacto
La oxitocina se libera en respuesta al tacto, incluyendo el masaje, con la estimulación de baja intensidad de la piel, y la temperatura cálida. El masaje ayuda al cuerpo a lidiar con el estrés de maneras que apenas están empezando a ser comprendidas. Además, se ha encontrado que los masajes aumentan la oxitocina y disminuyen las hormonas del estrés tales como la adrenocorticotropina (ACTH), el óxido nítrico (NO), y beta-endorfina .

En otro estudio reciente publicado en la revista Terapias Alternativas en Salud y Medicina, 95 personas habían evaluado sus niveles de sangre con diversas cantidades de productos químicos antes y después de un masaje de 15 minutos. Los niveles de oxitocina se incrementaron en un 17% para el grupo que recibió el masaje. El grupo de control que simplemente descansó mostró una disminución del 9% en la oxitocina. La ACTH (adrenocorticotropina), que aumenta con el estrés, aumentó en un 30% para el grupo que reposaba sin recibir masaje. Curiosamente, se redujo en un 20% para los que estaban en el grupo de masaje.

Oxitocina aumenta la flora intestinal buena y viceversa

Una de las maneras en que la oxitocina obra, es mediante la alteración de la microbiología en la piel durante masajes. Un toque de amor aumentará la oxitocina, que, a su vez, altera las bacterias de una manera que se vuelven compatibles con beneficios para la salud.
Por ejemplo, para medir el impacto microbiano de la oxitocina, en una de las personas del estudio, se le dio probióticos y sus niveles de oxitocina aumentaron.

El aumento de la oxitocina mostró cambios cuantificables en la calidad de la piel y el cabello, y en el “brillo de la salud” en general, en el equilibrio inmunológico y hormonal, en la mejoría del estado físico y factores reproductivos, la capacidad para la cicatrización de heridas, y también demostró que afectaba la actitud y el comportamiento social.

La respuesta de la piel a los masajes con aceite
En todas partes donde toques tu cuerpo, habrá terminaciones nerviosas. Los nervios sensoriales en la piel están expuestos al tacto constante, de manera circadiana, microbiana, emocional y por factores de estrés ambiental. De hecho, sólo uno de tus brazos tiene más de un millón de terminaciones nerviosas que se pueden calmar mediante la aplicación de aceite.
Se dice que los masajes con aceites esenciales son muy efectivos para calmar el sistema nervioso. Y ahora, tenemos a la ciencia moderna para demostrar que cuando uno se pone aceite en la piel, con cuidado, respeto y amor, el cuerpo también produce oxitocina.
Algo que es muy importante es que, los microbios que son sensibles a la oxitocina, se concentran en la piel húmeda y sana, lo que proporciona nutrientes para los microbios en forma de agua, aminoácidos y ácidos grasos.
Cuando la piel se vuelve seca o químicamente alterada con cremas y lociones, el medio ambiente para un microbioma de la piel sana puede verse en peligro. Ciertas especies de microbios – y tal vez todos los microbios que son parte de la flora normal de la piel – se alimentan de sebo secretado por la piel, lo que sugiere que la práctica de un masaje de aceite puede ser compatible con la salud de la piel en formas que son comprendidas poco a poco.
La aplicación de aceites de alta calidad para tu piel no sólo refuerza tu importante barrera de la piel, sino también:
* Crea un ambiente favorable para los microbios.
* Salud del sistema el sistema nervioso.
* Alivia más de 1,8 millones de los nervios sensoriales en la piel del cuerpo.
* Aumenta la producción de oxitocina, la hormona asociada con el amor, la salud óptima y la unión.
* Proliferan microbios beneficiosos que apoyan el estado de ánimo, la salud mental y física.
* Mantiene tus microbios sin estrés

El estrés afecta la flora intestinal buena
Hay más investigaciones por hacer para ilustrar el efecto de las emociones positivas (como el amor) sobre los microbios, y por qué es importante el aplicar aceite a la piel. Sin embargo, también hay un montón de investigaciones existentes que muestran que los microbios no prosperan en ambientes estresantes.
Por ejemplo, una investigación demostró que ratones que compartían jaula con otros ratones, mostraban una disminución agresiva de bacterias beneficiosas, menor diversidad global del microbioma intestinal, y un crecimiento excesivo de bacterias dañinas, haciéndolos más susceptibles a la infección y la inflamación intestinal.
En otro estudio, durante una semana de exámenes de estrés, los investigadores encontraron que las heces de los estudiantes universitarios contenían un menor número de bacterias buenas que las que tenían en los primeros días relativamente tranquilos del semestre.
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Una contractura es una negacion a escucharte a ti mismo. Deva Paksha.

Nuestro cuerpo tiene un lenguaje propio, nos habla y se expresa a través de emociones o de gritos de auxilio que suelen acabar convertidos en contracturas o dolores físicos. Si hemos llegado a este punto es muy probable que la principal razón sea que no hemos sabido parar a tiempo o, quizás más importante, que no hemos sabido escuchar a nuestro cuerpo mientras nos hablaba. La terapeuta Deva Paksha entendió esta particular relación con nuestro cuerpo a los 13 años, gracias a la danza primero, y al yoga más tarde. Su propia experiencia le hizo darse cuenta de que el cuerpo se expresa a través de las emociones y, desde entonces, empezó a observar el lenguaje del cuerpo y a conectar con él a través de las manos. Actualmente, su vida está dedicada por completo al método Abhyanga-yoga y al desarrollo de los programas de formación en Ayurveda. Esta técnica (ver video) combina el masaje ayurvédico Abhyanga tradicional con una secuencia de movimientos y estiramientos profundos y vigorosos que ayudan a re alinear la estructura ósea muscular, aliviando todas las tensiones – incluidas las crónicas- fortaleciendo el sistema inmunológico y desintoxicando el organismo.

-¿Tan alejados estamos de nuestro propio cuerpo?
-Sí, y cada vez lo estamos más por la manera en que vivimos. Empezamos el día con prisas, vamos corriendo a todas partes y no nos permitimos escucharnos.

-¿Cuándo se dio cuenta usted de que eso podría cambiarle la vida?
-A los 13 años empecé a observar mi propio cuerpo, algo que a mí siempre me había llamado la atención. Creía que eran muy interesantes todas las posibilidades que el cuerpo nos podía ofrecer. Con la danza fue como tomé mucha más conciencia de estas potencialidades que tiene nuestro cuerpo y empecé a darme cuenta de que podía cambiar algunas posturas de mi vida cotidiana para estar cada vez más a gusto con él. Nuestro cuerpo nos habla y tiene un lenguaje propio que infelizmente no entendemos.

-¿Cómo nos habla el cuerpo?
– Se comunica de muchas maneras: a través de nuestra postura, del equilibrio, de la aparición de enfermedades… Con una simple contractura, muchas veces lo que te está diciendo es “¡mírame!”. El problema es que nosotros no nos paramos a escucharle, sino que nos tomamos un paliativo o una pastilla para quitar el dolor, sin observar lo que está pasando o de qué manera puedo utilizar esa llamada para que el dolor no esté ahí todo el tiempo. Si observas o escuchas una contractura, puedes tener una percepción de lo que hay que hacer para que deje de estar allí.

-Parece que la sociedad occidental está más preocupada en cuidar su imagen externa que en atender las llamadas de auxilio internas…
-Es cierto que la sociedad occidental es la que está más alejada de su cuerpo. En India, por ejemplo, ya se empieza a trabajar la idea del masaje como un hábito desde pequeños. Si observas su postura con el cuerpo, verás que utilizan mucho más las manos y los pies en equilibrio, y también a la hora de trabajar. En Occidente, sólo nos acordamos del cuerpo a un nivel estético.

-¿A dónde nos podría llevar esta buena comunicación con nuestro cuerpo?
-Hay muchas posibilidades, pero la más básica es mantener un equilibrio y alejar de tu vida las enfermedades. Después estarían la tranquilidad, la paz; podrás hacer lo mismo que estabas haciendo hasta ahora pero con mucho más sosiego y sencillez. Cuando escuchamos a nuestro cuerpo, el tiempo se alarga más y el estrés desaparece porque tomamos más conciencia de todo.

-Entonces, ¿estamos hablando de una cuestión de conciencia corporal, o mental?
-Pienso que la clave es la escucha. Si paras un minuto para respirar y cerrar los ojos verás como cambia la conciencia corporal y mental. A través del cuerpo podemos cambiar nuestra percepción de las cosas, eso seguro.

-Si, a título individual, todos nos paráramos a hacer esa escucha que propone, ¿qué consecuencias sociales habría?
-De entrada, más paz y tranquilidad. No habría tanta impaciencia, el otro no me molestaría tanto, todo sería mucho más sencillo.

-La percepción es contradictoria, parece que cuanto más evolucionamos como seres humanos menos percepción tenemos de lo que puede ser importante para nosotros mismos…
-No debería suceder eso, pero pasa. Lo que sí que observo es que, a diferencia de otras épocas, ahora todo sucede muy rápido. La evolución existe y es necesaria, desde luego, pero deberíamos mantener el contacto con uno mismo y poder compartir esa evolución con la tranquilidad. En el fondo, es una decisión. Puedo trabajar 12 horas ante un ordenador, pero antes decido estirar mi cuerpo, comer sanamente, trabajar en un espacio tranquilo, parar para descansar, etc. Se trata de decidir mantener una calidad de vida dentro de tu propia intensidad.

-Es una lección de vida que no nos enseñan en la escuela. Todavía priman más los números y las letras…
-Todavía no, pero espero, y lo digo como madre, que aunque el mundo sea tan contradictorio, algún día nos demos cuenta de que podemos cambiar eso y seguir evolucionando, y que los niños puedan aprender cuanto antes que es importante mantener esta calidad humana, y entiendan que deben pararse de vez en cuando a escuchar sus cuerpos.

-¿Estamos hablando de un cambio a título individual, o cree que la educación tiene muchas cosas que decir en este sentido?
-Creo que la educación es la base de todo. Yo puedo tomar una decisión porque lo he pasado mal, o me ha ido mal en el trabajo, o mi pareja me ha dejado, y pedir ayuda externa. Pero si de chico yo aprendo que puedo parar, respirar distinto, escucharme, estirar mi cuerpo, todo será mucho más fácil. Cuando la gente empieza a cuidar y escuchar a su cuerpo, siempre les comento que son unos privilegiados porque hay gente que se va de esta vida sin haberse escuchado nunca. La educación es la base porque este es un derecho de todos, y si lo impartieran en las escuelas todo sería muy distinto.  

-¿La prevención es clave para, a la larga, alejarse de la química?
-Este trabajo está fundamentado en la medicina ayurvédica, que es una medicina milenaria de la India que se sustenta en tres pilares muy importantes: el primero es la prevención, el segundo es fomentar la salud, y el tercero es tratar los desequilibrios. La prevención sería la clave. A través de la educación se podría tomar conciencia de la importancia de una buena prevención, pero desgraciadamente está todo montado de manera que esta prevención no existe. Hacer estiramientos básicos por la mañana antes de empezar el día ya es una manera de prevenir. En Occidente, sólo buscamos los masajes cuando tenemos dolor, cuando ya no deberíamos haber llegado a este estado. Es importante que, aunque no tengas dolor, te hagas un masaje una vez al mes. Es importante que uno pueda parar una hora o 90 minutos para que alguien le haga un masaje y elimine toda la tensión.

-¿Cuando tenemos dolor es que hemos fracasado con el mantenimiento de nuestro cuerpo?
-A mí no me gusta utilizar la palabra fracaso. Cuando sentimos dolor es porque el cuerpo está siendo muy generoso con nosotros y nos está recordando que no lo estamos escuchando bien. Es un grito de auxilio ante el que tenemos dos posibles soluciones: o tomar una pastilla para el dolor, o escucharlo y buscar ayuda de gente que nos pueda asesorar. Lógicamente, hay patologías que están ya avanzadas y tienen que ser tratadas por un médico, pero el trabajo que podemos hacer nosotros es el de investigar qué es lo que nos ha generado esta enfermedad o dolor. Nos podemos preguntar “¿cuál es la emoción que no he expresado?”.

-¿Es posible una vida sin química?
-Es muy complejo porque estamos en un punto bastante complicado. Es posible, sí. Siempre digo que si la medicina ayurvédica no hubiera tenido una etapa en la que cayó en el olvido, ahora tendríamos una vida de mucha más calidad. Cada vez nos preocupamos menos por lo que comemos, por ejemplo. ¿Nos paramos a pensar si hay algo que no contenga tantos tóxicos? Volvemos a lo de antes, es una cuestión de que nos eduquen para ello y poder recuperar el equilibrio.

-Usted se formó en Brasil y en la India. ¿Tuvo que derrumbar muchas barreras en nuestro país?
-Siempre digo que soy una ciudadana del mundo e intento no hacer comparaciones entre culturas. Cuando te sientes así, no hay nada que sea novedoso para ti. De lo que sí me he dado cuenta es de que la terapia corporal no estaba asociada al masaje. El masaje estaba asociado a las contracturas, por ejemplo. La gente empezó a darse cuenta de que detrás del masaje había una terapia mucho más profunda. Tampoco he tenido mucha dificultad más allá de esto que te explico, creo que la gente tiene muchas ganas de ampliar sus conocimientos y de experimentar. Jamás he tenido que luchar para que me escucharan.

-¿Cuál es el problema más común de las personas que acuden a usted?
-Las contracturas: cuello, lumbares, escápulas… Si tienes una hernia en el cuello no podré revertirla, pero sí que puedo ayudarte a que tomes más conciencia de tu cuerpo para que ganes en calidad de vida y entiendas qué es lo que te ha llevado a tener esta contractura.

-¿Qué nos está diciendo el cuerpo cuando se contractura?
-Es una negación de escucharte a ti mismo. Es cierto que hay gente que, por el tipo de trabajo que hace, es más propicia a tener este tipo de contracturas. Pero hay mucha gente que pasa la misma cantidad de horas ante el ordenador y no tiene esa zona contracturada. Cada cuerpo se expresa de manera distinta.

-Póngame algún ejemplo.
-Hay personas que acuden a mí con el mismo síntoma: el trapecio está muy cargado o el cuello está muy rígido. Normalmente son personas que tienen una dificultad en mirar las cosas desde diferentes puntos de vista, en delegar las cosas. También puede ser que esta persona tenga dificultad de expresar lo que realmente siente.

El arte del masaje

El masaje es algo que tú puedes comenzar a aprender pero nunca terminas. Sigue y sigue, y la experiencia se vuelve continuamente más y más profunda, y más y más elevada. El masaje es uno de los artes más sutiles, y no es una cuestión de habilidad. Es más una cuestión de amor…
Aprende la técnica, luego olvídala. Entonces sólo siente, y muévete por sentimientos. Cuando lo has aprendido profundamente, el noventa por ciento del trabajo se hace por amor, el diez por ciento con la técnica. Con solo un toque verdadero, un toque amoroso, algo se relaja en el cuerpo.
Si tu amas y sientes compasión por la otra persona, y sientes el valor más elevado de ella; si no la tratas como si fuera un mecanismo que debe ser puesto en orden, sino una energía de enorme valor; si tu estás agradecido que ella confíe en ti y permita que juegues con su energía, entonces pronto te sentirás como si estuvieras tocando en un órgano. El cuerpo entero se convierte en las teclas del órgano y puedes sentir una armonía creándose dentro del cuerpo. No solamente ayudarás a la persona, sino que también a ti.
El masaje se necesita en el mundo porque el amor ha desaparecido. Antes el toque propio de los amantes era suficiente. La madre tocaba a su hijo, jugaba con su cuerpo, y eso era masaje; era suficiente, más que suficiente. Era una relajación profunda y parte del amor.
Pero eso ha desaparecido del mundo. Luego hemos olvidado dónde tocar, como tocar, cuan profundo tocar. De hecho el tocar es el lenguaje más olvidado. Nos hemos vuelto casi torpes en el tocar, porque la propia palabra ha sido corrompida por las llamadas personas religiosas. Ellas les han dado un tinte sexual. La palabra se ha vuelto sexual y la gente se ha vuelto temerosa. Todos están en guardia para no ser tocados a menos que lo permitan.
Ahora en Occidente se ha llegado al otro extremo. El tocar y el masaje se han vuelto sexuales. Ahora el masaje es sólo una cubierta, una manta, para la sexualidad. En verdad ni el tocar ni el masaje son sexuales. Son funciones del amor. Cuando el amor cae de sus alturas se vuelve sexo, y entonces se vuelve feo. Entonces sé piadoso. Cuando toques el cuerpo de una persona sé piadoso, como si Dios mismo estuviera allí, y tú estás justamente sirviéndolo. Fluye totalmente con la energía. Y siempre que veas al cuerpo fluyendo y la energía creando un nuevo modelo de armonía, sentirás un deleite que nunca has sentido antes. Caerás en profunda meditación.
Cuando des masaje, sólo masajea. No pienses en otras cosas porque son distracciones. Sitúate en tus dedos y tus manos como si todo tu ser, toda tu alma estuviera allí. Toda tu alma entra en el cuerpo del otro, lo penetra, relaja su complexión más profunda.
Y haz de él un juego. No lo hagas como un trabajo; hazlo un juego.
El masaje es entrar en resonancia con la vitalidad del cuerpo de alguien y sentir dónde está ausente, sentir dónde el cuerpo está fragmentado y hacerlo un todo… ayudar a la energía del cuerpo de manera que no sea más fragmentario, no más contradictorio. Cuando las energías del cuerpo están alineándose y convirtiéndose en una orquesta, entonces lo habrás logrado.
Así que sé muy respetuoso con un cuerpo humano. Es el verdadero altar de Dios, el templo de Dios. Así que con profunda reverencia, como en oración, aprende tu arte. Es una de las cosas más maravillosas para aprender.
Tu puedes ser realmente profundo en el masaje, puedes ir muy lejos. Hasta ahora has estado nadando solo en la superficie. Puedes sumergirte muy profundamente, y será una gran ayuda para tu crecimiento interior.
El masaje no es algo común. Tiene un tremendo significado. Hay solo unas pocas personas que han nacido para el masaje. Tu eres una de ellas. Tu energía puede ir muy pero muy profundo. Pero siempre recuerda unas pocas cosas cuando des masaje. Primero: la persona que estás masajeando no tiene cuerpo. Considérala como incorpórea y tu masaje irá muy pero muy profundo. Primero piensa en ella como si no tuviera cuerpo, entonces piensa en ti como si no tuvieras cuerpo. Por cuerpo quiero decir que ni tú ni ella son materia, son energía.
Cuando dos cosas materiales se acercan, colisionan. Cuando dos energías se acercan simplemente se unen y se mezclan y se funden una con otra, no hay colisión. Dos cuerpos físicos están obligados a colisionar. Y siempre que toques el cuerpo de alguien como un cuerpo y ese alguien también se sienta a sí mismo como un cuerpo, habrá una contracción, una defensa. La coraza defensiva comienza a trabajar.
Así que lo primero es sentir que el otro es sólo una energía; tú eres también una energía. Y luego comienza a jugar con la energía. Haz más juego que trabajo. Haz más música que masaje. Déjalo ser más del corazón que de la mente.
La técnica debe ser conocida, pero luego olvídala. Uno debería conocer la técnica y luego debería no molestar con ella. Permanece en lo profundo de la conciencia y funciona desde allí pero tú te mueves con la intuición. Así tu sientes la energía de la otra persona, te presentas a ti mismo como un fenómeno energético, y entonces dos energías comienzan a jugar. El masaje es casi como el amor.
Y si te puedes desenvolver de esa manera, tendrás muchas experiencias orgásmicas y te beneficiarás tremendamente. El masajeado puede no beneficiarse tan profundamente, depende de él o de ella. Si el masajeado también pierde toda la conciencia del cuerpo, olvida el cuerpo y recuerda solo un sutil juego de energía -ondas de energía y nada más- entonces él también se beneficiará. Y el beneficio será no solo relajación, el beneficio se volverá profundamente espiritual. El cuerpo se beneficiará automáticamente, pero se tocarán capas más profundas. Y algún día será posible, cuando tú y la persona que estás masajeando estén ambas perdidas, y haya un orgasmo interior energético, y ambos orgasmos exploten simultáneamente, que sepas por primera vez de qué se trata. Es algo muy trascendental.

OSHO