El Ego es el problema

Carl Gustav Jung, después de toda una vida estudiando a miles de personas, miles de casos de personas que estaban enfermas, traumatizadas, psicológicamente confundidas, dijo que no se había encontrado nunca con una persona psicológicamente enferma cuyo auténtico problema después de los cuarenta años no fuera espiritual.

La vida tiene determinado ritmo, y hacia los cuarenta años surge una nueva dimensión, la dimensión espiritual. Si no eres capaz de enfrentarte a ella de forma correcta, si no sabes qué hacer, te pondrás enfermo, te pondrás nervioso. El crecimiento humano es continuo. Pero si no das determinado paso, se vuelve discontinuo.

El niño acumula ego, pero si nunca aprende a dejar el ego a un lado, no podrá amar, no podrá sentirse a gusto con nadie. El ego estará luchando constantemente. Puede que estés sentado en silencio pero el ego estará constantemente luchando, buscando maneras de dominar, de ser un dictador, de convertirse en el gobernador del mundo.

Esto crea problemas en todas partes. En la amistad, en el sexo, en el amor, en la sociedad; en todas partes estás en conflicto. Incluso hay conflicto con los padres que te han proporcionado ese ego. Es muy raro que un hijo perdone a su padre; muy raro que una mujer perdone a su madre. Es algo que ocurre en muy contadas ocasiones.

OSHO

Porqué es vital beber agua antes y después del masaje?

Los terapeutas recomendamos beber agua después de un masaje por diferentes motivos. De hecho, el consumo de agua en general es beneficioso, ya que el cuerpo se beneficia de una hidratación adecuada, y el consumo de agua va a ayudar a los riñones y a otros órganos en el proceso de eliminar las diversas sustancias o toxinas que acumulamos en nuestro cuerpo. Pero beber agua antes de realizarse  un masaje es también muy recomendable, ya que facilitará el trabajo del terapeuta al contribuir en la hidratación de los músculos para que sean más fáciles de manipular.

Hay dos razones importantes por las que la gente deba beber agua después de un masaje . La primera tiene que ver con las toxinas liberadas en los músculos mientras el terapeuta los manipula, y la segunda es que los músculos del cuerpo estén adecuadamente hidratados.

El masaje como herramienta de sanación; mi experiencia personal.

Lo que he experimentado y vivenciado recibiendo y dando masaje estos 10 últimos años a parte de los ya tan conocidos beneficios.

Hablemos de “tacto consciente” una calidad de contacto humano que lleva a los más profundos recovecos del ser, esta manera tan sublime de ser tocado que logra abramos de a poco y a nuestro ritmo todas nuestras corazas. Esas que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida. Que a día de hoy lo que provocan es que no podamos vivir una vida plena. Ya que esas capas nos sirvieron en su momento muchas veces para protegernos de un dolor muy intenso, pero en este momento nos privan de sentir el placer que es vivir en toda su intensidad.

Recibir este trabajo nos recuerda quien verdaderamente somos, nos devuelve el equilibrio, la confianza, nos trae AQUÍ Y AHORA y nos reconecta con nuestro cuerpo y nuestro ser.

Y que sucede cuando un@ realmente habita su cuerpo, pues sucede la alquimia.

En nuestro cuerpo encontramos toda la Paz, silencio y quietud que requerimos para conducirnos por la vida de forma inteligente. Y no hablo de la inteligencia mental, evidentemente hablo de la emocional. Que para mí es la verdadera inteligencia, la que surge del cuerpo. Esa es para mí la verdadera sabiduría.

El Tacto consciente nos nutre, nos acompaña, nos sostiene, nos aporta claridad, alivia y cura nuestros dolores corporales y emocionales. En definitiva nos aporta mayor cálidad de vida.

Cuando estamos nutridos nos relacionamos con los demás desde la plenitud y no desde la carencia, de una manera saludable.

Existen varias técnicas que trabajan con el Tacto Consciente, las que yo utilizo son el Masaje Esalen californiano y Arun Tacto Consciente.

No olvidaré jamás la primera vez que yo experimenté esta manera respetuosa de ser tocada; ” Me sentí regresar al útero materno”. En ese momento decidí ni tocar ni ser tocada en otro modo.
Zulema Molino Camacho

El cuerpo interior; el Ser

Eckhart Tolle escribe en su blog:

Cuando estás en contacto con el cuerpo interior, ya no te identificas con tu cuerpo ni te identificas con tu mente. Ya no estás identificado con la forma, sino apartándote de la identificación con la forma para acercarte a la no forma, pero también podríamos llamar El Ser. Esta es tu identidad esencial. La conciencia del cuerpo interior no solo te ancla en el momento presente; es también una puerta para salir de la prisión que es el ego. Y también refuerza el sistema inmunitario y la capacidad de autocuración del cuerpo.

Las rodillas representan mi flexibilidad, mi amor propio, mi orgullo y mi testarudez…

Las rodillas en sí mismas, representan mi flexibilidad, mi amor propio, mi orgullo, y mi testarudez, por lo que cualquier síntoma en ellas, significa que no puedo ser flexible, me lastiman mi amor propio, me hieren en mi orgullo. Indica problemas en la adolescencia, relacionados sobre todo con la sumisión al padre, la obligada obediencia y el deseo de no ceder.

Las personas que sufren de las rodillas, SIEMPRE hacen cosas obligadas por alguien más u obligadas por sí mismos:

– Debo obedecer a mi jefe, me someto ante lo que quiera.

– Tengo que llevar a mi madre al doctor, cuidarla, llamarla…

– Tengo que limpiar rápido, antes de que llegue mi marido.

– Debo llevar a mi nieta a la escuela porque mi hija no puede.

– Tengo que “agacharme” para pedir dinero a mis padres.

Muchas veces una molestia o dolencia física es el síntoma de algo mucho más profundo. Conoce qué podría estar detrás del dolor de tus rodillas.

Detrás de esto, además puede estar el miedo a perder el control, o a colocarse en una postura sumisa frente a los deseos del otro.

Por eso, en primer lugar, es necesario tomarse el tiempo para volver a preguntarse en qué situaciones y por qué me podría estar sintiendo rígido, orgulloso, temeroso de tomar una decisión o de aceptar la opinión de una “autoridad” para mí.

El Psoas a nivel emocional.

El Psoas a nivel emocional.

La importancia del Músculo Psoas en estados físicos y emocionales

¿Sientes agotamiento general?, ¿Te duele la espalda incluso en la cama? ¿Sientes inseguridad?

El Músculo Psoas es un músculo que conecta la parte superior e inferior del cuerpo, realiza una función de estabilización de la columna vertebral. Actúa en armonía con el diafragma, vinculando los ritmos del movimiento del cuerpo con los ritmos respiratorios, y entre ambos realizan un continuo masaje sobre la columna vertebral, los órganos, los vasos sanguíneos y los nervios del tronco, estimulando el movimiento de los fluidos por todo el cuerpo.

Sentirse centrado:

El Músculo Psoas es un eje físico de un cuerpo equilibrado y estable. Es un músculo vital en todo movimiento que implique equilibrio, rotación del tronco y de las piernas y en definitiva, cualquier movimiento general del cuerpo. Si este músculo se usa constantemente para corregir la estabilidad interna, al cabo del tiempo puede empezar a perder flexibilidad y a acortarse de forma crónica, provocará que otros músculos del abdomen y de la espalda se vean obligados a compensar el equilibrio y empiecen a endurecerse también. Estos trastornos provocarán, a la larga, lesiones crónicas en la espalda, la cabeza del fémur o las rodillas.

El Músculo Psoas, corazón de las emociones:

Con un abdomen habitualmente en tensión y comprimido, una vitalidad disminuida y una respiración alterada, es comprensible que el Psoas conlleve alteraciones emocionales. Puede que mucha de esa ansiedad que nos atenaza, o parte de esa apatía crónica que nos oprime esté relacionada con el Psoas. Igualmente, la sensación permanente de inseguridad que algunas personas experimentan puede estar directamente conectada con el sobreesfuerzo continuo por mantener el equilibrio del esqueleto.

El Músculo Psoas está íntimamente conectado con la ancestral reacción de “lucha-huida” que permite a los animales defenderse en una situación de peligro, cuando deben enfrentarse a un agente externo. Tanto si nos encogemos en una posición fetal protectora, como si saltamos desde el suelo para correr, el Psoas es el corazón de los músculos implicados…

El Psoas a nivel anatómico.

El Psoas – Ilíaco, es el músculo más profundo y estabilizador del cuerpo humano que afecta a nuestro equilibrio estructural, amplitud del movimiento, movilidad articular y funcionamiento de los órganos del abdomen. De ahí la importancia del Psoas para nuestra salud, vitalidad y bienestar emocional.

. El Psoas : es un músculo que se encuentra en lo más profundo del centro mismo del cuerpo, entre los intestinos y la columna vertebral.

Es el único músculo que conecta la columna vertebral con las piernas, el responsable de mantenernos de pie y el que nos permite levantar las piernas para caminar. Un Psoas sano asegura la estabilidad de la columna, formando además un buen estante para los órganos del abdominales.

El psoas es el principal movilizador de la espalda, las caderas y la pelvis. Es el que impulsa la pierna al caminar y auxilia la rotación externa en la articulación de la cadera.

El psoas también actúa como soporte interno del abdomen, sobre el que se asientan los órganos vitales de esta zona. Este músculo además, actúa en armonía con el diafragma, vinculando los ritmos del movimiento del cuerpo con los ritmos respiratorios.

Con el acortamiento del psoas (por motivo de una tensión excesiva innecesaria) puede haber desequilibrios en el resto de la estructura corporal, y eso hará que la persona en cuestión, al estar de pie, asuma una posición de hombros curvados y la postura inclinada hacia adelante y en muchos casos esto se debe sobre todo a la falta de estiramientos.

Si se usa este músculo constantemente para corregir la estabilidad interna, al cabo del tiempo puede empezar a perder flexibilidad y a acortarse de forma crónica. Y una contracción o endurecimiento crónico del psoas conlleva una serie de problemas, ya que hace que otros músculos del abdomen y de la espalda se vean obligados a compensar el equilibrio y empiecen a endurecerse también.

Nervio ciático y emociones.

¿Sabías que el nervio ciático es el más largo del cuerpo?

Es responsable tanto de la movilidad como de la sensibilidad de la parte posterior y lateral de tu pierna hasta la planta, empeine  y dedos del pie.

Que es la ciática?

La cíatica son los síntomas que pueden ser de dolor, entumecimiento, debilidad muscular, hormigueo, sensación de ardor… que aparecen cuando el nervio ciático o sus raíces son dañadas, pinzadas, irritadas o incluso aplastadas en su recorrido desde la zona lumbar a la planta del pié.

Cuales son los síntomas de la ciática?

Lo más habitual es tener molestias solo o predominantemente en la pierna derecha o en la izquierda que comienzan en la parte baja de la espalda y/o glúteos siendo mucho más intenso el dolor en la parte posterior de la pierna. La sensación dolorosa y entumecimiento puede extenderse hasta los dedos de tu pié haciendo que cojees o que camines «arrastrando» la pierna.

Empeora con el movimiento brusco y el esfuerzo físico, posiciones mantenidas

Reconocer tus miedos, sanar tu dolor

La ciática es un dolor que afecta al nervio ciático, y como todo dolor nervioso de tipo neurálgico, nos recuerda que necesitamos ver nuestro dolor, nuestra tristeza, aquello que algún día nos hizo sentir mal, para poder sanarlo.

Ten en cuenta que un dolor físico que no podemos controlar nos indica que llevamos mucho tiempo controlando e impidiendo que salga nuestro miedo y nuestro dolor emocional, así que te animo a que te permitas ser vulnerable y dejes salir al niño o a la niña interior dentro de ti, que necesita expresarse y ser abrazada.

Preguntas para hacerte

• ¿Qué situación actual te provoca miedo a no tener lo necesario para sobrevivir, desde que apareció el dolor?

• ¿Qué recuerdo del pasado te viene a la mente que te da miedo afrontar por ser muy doloroso, relacionado con carecer de bienes materiales o de afecto?

• ¿En qué situación haces como que eres fuerte, pero en realidad sientes miedo y te cuesta pedir ayuda?

• ¿Hacia qué persona del pasado guardas rencor por no haberte sentido sostenid@, o por haberte enseñado que está mal necesitar?

• ¿Hacia dónde te da miedo avanzar en tu futuro por creer que vas a sufrir si te falta algo?

• ¿Quién crees que te va a controlar o a quién crees que obedeces si pides ayuda

Nos hemos acostumbrado a nuestras viejas creencias o hábitos , a una manera de vivir determinada que nos reporta cierta estabilidad y que no estamos dispuestos a abandonar. “Miedo a ir hacia delante, en la nueva dirección que me trae la vida”.