Esternocleidomastoideo: dolores de cabeza, faciales,ojos…

El esternocleidomastoideo es el músculo grueso al costado del cuello.

Si presenta tensiones o puntos gatillo, puede provocar dolor en la cabeza, oído, ojo y en la cara.

Cuando el músculo está tenso, por lo general es sensible a la presión local.

Si presenta puntos gatillo, los dolores se transfieren posiblemente hasta la cabeza.

El músculo se constituye de dos porciones claramente definidas. Razón por la cual los dolores que causa se presentan en diferentes regiones.

La porción esternal puede provocar dolor en la sien, la mejilla y en el ojo.

Además, transfiere dolor a la zona occipital y en la zona superior de la cabeza.

La porción clavicular del músculo, o sea la que se origina en la clavícula, causa dolor sobre todo en el oído y en el frente.

Aparte de los dolores descritos más arriba, puntos gatillo en el esternocleidomastoideo pueden contribuir a los síntomas y molestias siguientes:

-Dolor en el lado del cuello parecido al dolor muscular al día siguiente de haber hecho ejercicios.

-El ojo que lagrimea en el lado afectado.

-Irregularidades visuales, por ejemplo, vista borrosa o doble.

-Trastorno de equilibrio y vértigo.

-Mareo.

El esternocleidomastoideo se constituye de dos músculos. Ambos tienen la misma inserción, sin embargo, se originan en lugares distintos.

La inserción está en la zona occipital, pero se originan en la clavícula y en el esternón.

El esternocleidomastoideo genera tensiones y puntos gatillo en particular cuando se mantiene constantemente o un largo tiempo en una posición acortada/acercada o extendida.

En la vida cotidiana ocurre frecuentemente.

A lo mejor puedes reconocerte en algunos de los siguientes ejemplos:

-El teléfono pillado entre oreja y hombro.

-La cabeza girada a un lado a fin de conversar con alguien.

-Cabeza inclinada hacia atrás (trabajos de pintar, escalar.

Para un amigo en crisis

PARA UN AMIGO EN CRISIS

Amigo, no sé cómo ayudarte. No sé cómo quitarte el dolor.

No sé cómo eliminar tu dolor de corazón, tu miedo,

tu tristeza, los anhelos que arden en lo más profundo.

He conocido a estos visitantes.

Nunca he encontrado una manera de aniquilarlos en mí mismo.

Estoy tan roto y tan perdido como tú.

Mis respuestas también se han desmoronado.

Sí, conozco el anhelo y la soledad de la que hablas.

Huí de mi dolor durante años.

Intenté cada solución, cada solución, cada adicción.

Traté de beber mi soledad, eliminarla, comerla, meditarla.

Traté de rodearme de personas para distraerme, me volví adicta

a las personas y aún la soledad me perseguía.

Traté de hipnotizarme con religión, espiritualidad,

dogma, creencia y falsa esperanza.

Hubo momentos en que estuve cerca del suicidio;

a veces esa parecía ser la única respuesta.

Traté de eliminar mi soledad, ignorarla,

enterrarme en el trabajo y la actividad inútil.

“Solo sigue moviéndote”, me rogué. “No te detengas”.

La soledad golpeó la puerta en medio de la noche.

La escuché llorar en mis sueños y pesadillas.

Corrí hasta que mis pies estaban ensangrentados y en carne viva.

Corrí hasta que no pude correr más.

Y luego, la vida me obligó a parar.

Por enfermedad, por agotamiento, por el puro dolor de correr.

Fue solo cuando paré … que la verdadera curación podía comenzar.

Me volví hacia mi soledad y dejé que me llenara.

Pensé que iba a morir, pero en el corazón de la soledad

solo encontré el amor, más vida y más luz.

Y una conexión más profunda con lo Divino.

Y una compasión casi insoportable por mis hermanos y hermanas.

La “oscuridad” dentro de mí solo había sido un niño perdido,

anhelando amor.

Ella estaba sola para mí.

Ella había estado esperando.

Fue una hermosa reunión.

Ahora, la soledad y yo vivimos juntos, como Uno.

Respiramos juntos Caminamos juntos por los prados.

Siéntate bajo el cielo y ríe y llora.

He encontrado mi amor en la oscuridad.

Ahora, amigo, me siento contigo.

Todavía. Presente. Aquí.

Veo tu miedo, tu exquisito quebrantamiento, tu corazón anhelante,

y me inclino ante estos regalos, estas fortalezas tuyas.

Confío en tu habilidad para conocerte a ti mismo.

He perdido todo interés en arreglarte.

No sé cómo ayudarte.

Pero tu “impotencia” es ¡un fuego de curación!

No puedo arreglarte, no. Pero puedo amarte tanto

como me amo a mí mismo

que es mucho.

JEFF FOSTER

No creas experimenta

NO CREAS, EXPERIMENTA

Si tienes creencias nunca sabrás la verdad. Si quieres saber de verdad, no creas. Con esto no quiero decir que “no creas”, porque “no creer” es otra clase de creencia. No creas, pero experimenta. Experimenta por ti mismo, y si entonces puedes ver, si entonces puedes sentir algo, solamente entonces créelo. Pero entonces ya no es creencia, entonces es confianza. Esta es la diferencia entre creencia y confianza: la confianza procede de la experiencia; la creencia es simplemente un prejuicio sin experiencia alguna que lo justifique.

No creas algo porque lo digan la escrituras, y no creas porque lo dice la gente respetable, porque quizás hablen así porque al hacerlo se vuelven respetables. No creas porque lo dicen los sacerdotes, porque los sacerdotes están haciendo una especie de negocio. Tienen que decir eso; son vendedores. Están vendiendo un producto invisible, que no puedes ver pero en el que has de creer.

Experimenta, entra en la experiencia existencial de todo ello. Conviértete en un laboratorio, tu propio laboratorio. Y a no ser que provenga de tu propia experiencia, no lo creas; sólo entonces puedes comenzar a confiar. La verdad “que crees” es una mentira. La verdad experimentada es un fenómeno totalmente diferente. Esta es la aproximación de la mente científica.

OSHO

Todo el mundo tiene miedo a la intimidad

“Todo el mundo tiene miedo a la intimidad. El problema se complica porque todo el mundo quiere intimidad. De otro modo estás solo en este universo, sin un amigo, sin un amante, sin alguien en quien poder confiar, sin alguien en quien poder abrir todas tus heridas. Y las heridas no pueden curarse a menos que se abran. Cuanto más las ocultas más peligrosas se vuelven; se pueden volver cancerosas.” OSHO

Sobre el amor Eckhart Tolle

Eckhart Tolle: Lo que convencionalmente llamamos “amor” es una estrategia del ego para evitar rendirse. Estás buscando a alguien para que te dé eso que sólo puede venirte en el estado de rendición. El ego utiliza a esa persona como un sustituto para no tener que rendirse. El idioma español es el más honesto a este respecto. Utiliza el mismo verbo ‘querer’, para decir “te amo” y “te quiero”. Para el ego, amar y querer (desear) son lo mismo, mientras que el amor verdadero no tiene ningún deseo, ningún deseo de poseer o que tu pareja cambie. El ego escoge a alguien y lo hace especial. Utiliza a esa persona para tapar el constante sentimiento subyacente de descontento, de “no suficiente”, de ira y odio, que están estrechamente relacionados entre sí. Estas son facetas de un sentimiento profundamente arraigado subyacente en los seres humanos, que es inseparable del estado egoico.

Cuando el ego escoge algo y dice “yo amo” esto o aquello, es un intento inconsciente de ocultar o eliminar los sentimientos profundos que siempre acompañan al ego: el descontento, la infelicidad, la sensación de insuficiencia que es tan familiar . Por un tiempo, la ilusión realmente funciona. Pero entonces, inevitablemente, en algún momento, la persona que has elegido, o has hecho especial a tus ojos, deja de funcionar como una tapadera para tu dolor, el odio, el descontento o la insatisfacción que tienen su origen en la sensación de insuficiencia y de sentirse incompleto. Entonces, surge la sensación que estaba oculta, y se proyecta sobre la persona que había sido elegida y hecha especial – quien pensabas que en última instancia iba a “salvarte”. De repente, el amor se convierte en odio. El ego no se da cuenta de que el odio es una proyección del dolor universal que sientes dentro. El ego cree que esta persona es la causa del dolor. No se da cuenta de que el dolor es el sentimiento universal de no estar conectado con el nivel más profundo de tu ser – no ser uno con uno mismo.

El objeto del amor es intercambiable, tan intercambiable como el objeto del deseo egoico. Algunas personas pasan por muchas relaciones. Se enamoran y desenamoran muchas veces. Aman a una persona por un tiempo hasta que ya no funciona, porque ninguna persona puede de forma permanente ocultar ese dolor.

Sólo la rendición puede darte lo que estabas buscando en el objeto de tu amor. El ego dice que la rendición no es necesaria porque amo a esta persona. Es un proceso inconsciente, por supuesto. En el momento en que aceptas completamente lo que es, algo dentro de ti emerge que había sido ocultado por el deseo del ego. Es una paz innata que mora en el interior, quietud, vitalidad. Es lo incondicionado, lo que eres en tu esencia. Es lo que habías estado buscando en el objeto de amor. Es tú mismo. Cuando esto sucede, un tipo completamente diferente de amor está presente, que no está sujeto al amor/odio. No elige a una cosa o una persona como algo especial. Es absurdo incluso usar la misma palabra para eso. Ahora bien, puede suceder que, incluso en una relación normal amor/odio, de vez en cuando, introduces el estado de rendición. Temporalmente, brevemente, sucede: experimentas un profundo amor universal y una plena aceptación que a veces puede brillar a través, incluso en una relación egoica. Sin embargo, si la rendición no continúa, se cubre de nuevo con losviejos patrones egoicos. Por lo tanto, no estoy diciendo que el verdadero amor profundo no se pueda presentar de vez en cuando, incluso en una relación normal de amor/odio. Pero es raro y por lo general de corta duración.

Siempre que aceptas lo que es, algo más profundo emerge en ese instante. Así, puedes quedar atrapado en el dilema más doloroso, externo o interno, en los sentimientos o situación más dolorosos, y en el momento en que aceptas lo que es, vas más allá de ellos, los trasciendes. Incluso si sientes odio, en el momento en que aceptas que esto es lo que sientes, lo trasciendes. Todavía puede estar ahí, pero de repente estás en un lugar más profundo donde nada de eso importa ya.

El universo fenoménico entero existe debido a la tensión entre los opuestos. Caliente y frío, crecimiento y decadencia, ganancia y pérdida, éxito y fracaso, las polaridades que forman parte de la existencia, y por supuesto parte de todas las relaciones.

Las relaciones como práctica espiritual

Las relaciones como práctica espiritual

“La finalidad de las relaciones no es hacerte feliz o satisfacerte. Si sigues intentando alcanzar la salvación a través de una relación, te sentirás desilusionado una y otra vez. Pero si aceptas que la finalidad de las relaciones es hacerte consciente en lugar de hacerte feliz, entonces te ofrecerán la salvación, y te habrás alineado con la consciencia superior que quiere nacer en el mundo.”

Eckhart Tolle

Sobre El Ahora…

Sobre El Ahora…

La mayoría de la gente confunde el Ahora con lo que ocurre en el Ahora, pero son dos cosas distintas. El Ahora es más profundo que lo que ocurre en él. Es el espacio en el que ocurren las cosas.

Por tanto, no confundas el contenido de este momento con el Ahora. El Ahora es más profundo que cualquier contenido que surja en él.

Eckhart Tolle

Sobre la quietud

Sobre la quietud…

Cuando miras un árbol o un ser humano desde la quietud, quien está mirando? Algo más profundo que la persona. La conciencia está mirando a su creación.

En la Biblia se dice que Dios creó el mundo y vio que era bueno. Eso es lo que ves cuando miras sin pensamiento, desde la quietud.

Eckhart Tolle

Pero que es la sabiduría?

Pero que es la sabiduría? Donde se encuentra? La sabiduría viene cuando uno es capaz de aquietarse. Sólo mira, sólo escucha. No hace falta nada más. Aquietarse, mirar y escuchar activa la inteligencia no conceptual que anida dentro de ti. Deja que la quietud dirija tus palabras y tus aciones.

Eckhart Tolle

Que es la iluminación?

¿QUÉ ES LA ILUMINACIÓN?

La palabra iluminación evoca la idea de un logro sobrehumano, y el ego quiere mantener las cosas así, pero es simplemente el estado natural de sentir la unidad con el Ser. Es un estado de conexión con algo inconmensurable e indestructible, algo que casi paradójicamente, es esencialmente usted y sin embargo es mucho más grande que usted. Es encontrar su verdadera naturaleza más allá del nombre y la forma.

Eckhart Tolle