Habia una vez una anciana…

Había una vez una anciana que lloraba en los días lluviosos y en los días soleados. La gente la llamaba “la llorona”.
Un día un maestro de Zen le pregunto:
“Señora, ¿por qué llora todos los días?”
Ella contesto: “Tengo dos hijas. La mayor esta casada con un hombre que vende zapatos y el marido de la mas joven vende paraguas.
Cuando el clima es bueno, pienso en mi hija menor que no podrá vender ningún paraguas.
En los días lluviosos me preocupo por mi otra hija que no tendrá clientes para venderles zapatos. Por eso me siento triste todos los días”.
Habiendo oído su explicación, el maestro de Zen le aconsejo con misericordia:
“Déjeme enseñarle un método que la hará feliz todos los días. Cuando haya un día soleado, piense en su hija mayor porque venderá bien los zapatos.
En los días lluviosos, piense en su hija menor porque tendrá muchos clientes para venderles paraguas.
Por eso, llueva o salga el sol, estará siempre feliz”
La anciana llorona escucho su consejo y se sintió como si hubiera despertado de un sueño.
Ella dijo: “Tiene razón ¿Por qué no había pensado entes en eso?”
Desde ese momento la anciana dejo de llorar.
A cambio, en los días soleados y lluviosos siempre mostraba una sonrisa de felicidad.

Un comentario el “Habia una vez una anciana…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s